Dolor crónico 1: vivir con ello

Pues no, no es tarea fácil vivir con dolor crónico pero una vez aparece hay que aprender a vivir con él. Llevo un tiempo queriendo escribir sobre este tema pero no sabía muy bien cómo hacerlo.

AVISO, ES UN POST DE DESAHOGO Y DE COMPRENSIÓN

Justo llevo unos días bastante complicados en cuanto a dolor. Pero estoy súper contenta porque gracias a la medicación, al deporte y a mi cambio de hábitos cada día tengo los brotes fuertes menos seguidos. ¡Así que, es buena señal!

Empecé con dolor de cadera, me subió a la espalda, cervicales y ahora llevo dos días con unas migrañas horrorosas.  ¡Pero ya las tengo controladas! 

Mañana voy a que me claven unas agujitas (que por cierto, me declaro adicta) y como nueva para volver el jueves a darle al surf adaptado.

Desde cuándo sufro dolor crónico

El dolor apareció en mi vida desde bien pequeñita, lo empecé a experimentar a los 6 años cuando el tumor se estaba formando en mi fémur.

A los años, de andar mal y del desequilibrio de cadera llegó el dolor espalda y por lo tanto el de cadera. ¡No sabéis la de veces que me he quedado enganchada! Probablemente, si hubiera hecho otro tipo de deporte o más enfocado a fortalecer esa zona, no habría sufrido tanto.  ¡Quién sabe! Cositas que aprendes con el paso de los años.

Las migrañas las heredé de mi padre, pero tengo varios tipos de ellas, por la hipertensión, la climatológica que llamo yo y la musculoesquelética. Los nombres son de cosecha propia.

Pero el dolor crónico como tal, lo llevo experimentando alrededor de 3 años. Ha ido creciendo de manera gradual hasta que se convirtió en un sinvivir. Ahora estoy mejor, todo hay que decirlo ¡Pero lo mío me está costando!

Siempre he alternado trabajos en los que estaba de pie, sentada o bien por épocas. Igual era autónoma con temas de marketing y comunicación y a su vez trabajaba media jornada de cajera, por eso de cotizar y de tener un dinero fijo. Pero no fue hasta trabajar en una Agencia de Comunicación cuando este maldito dolor se despertó.  Horas y horas sentada en la misma postura no me beneficiaron nada porque además, por mi cirugía no era muy cómoda.

¿Cómo surgió tanto dolor?

Seguramente el dolor crónico siempre lo he tenido pero lo llevaba bastante bien.

Desde siempre, suelo ir al fisio una vez al mes. Al mudarme a Madrid, error mío, dejé de hacer ejercicio y de visitar al fisio con tanta frecuencia. Al pasar tantas horas sentada, las contracturas se me multiplicaron y por lo tanto, el dolor también por lo que empecé a visitar al fisio de forma más contínua.

La carga de trabajo aumentaba y, por lo tanto, la tensión y las horas en la misma posición también, lo cual me repercutió en más y más dolor. Pase a ir al fisio una o incluso dos veces a la semana pero no había manera. No sabía qué pasaba. A causa del dolor, empecé a no dormir, no encontraba la postura en la que estar cómoda. Al no dormir, trabajar y luchar contra el dolor, estaba agotada.

Había días en los que no había manera y mirad que mi umbral de dolor es bien alto ¿eh? Pues no tenía cojones a salir de la cama o del sofá.

He estado años de pruebas y más pruebas y la única respuesta es que, como mi cirugía es extraña y mi rodilla y cadera no cumplen las funciones normales, se sobrecargan y se me inflaman. Tengo algunas vértebras como una señora de 90 años. He tenido que escuchar: “Mireia, estás viva que no dábamos dos duros, no te quejes”. Y quejarme, no me quejo, pero ya que estoy viva, que se lo curren un poquito más ¿no?

El dolor de músculo lo controlo pero el de hueso es tan tan taaaan horroroso.  ¡Que no sabéis lo que puede llegar a limitaros!

Contestando a la pregunta del enunciado, supongo que el dolor crónico viene de la degeneración de los huesos y de la musculatura débil. No puedo pasar largos períodos ni sentada ni de pie porque ambas posiciones me causan dolor. En la cama duermo con unos 4 cojines, el día que tenga hijos no sé cómo lo voy a hacer, jaja.

Como estoy viendo que el post se está haciendo muy largo y tengo muchas más cosas que decir,  cómo por ejemplo: Cómo vivo con dolor crónico, qué hago para paliarlo, etc. He decidido dividir el post en dos y así pues mira, tengo hasta más contenido.

EN CONCLUSIÓN: Que no es tarea fácil vivir con ello pero he aprendido a hacerlo y voy por el buen camino.  ¡No os rindáis ante nada!

8 comentarios en «Dolor crónico 1: vivir con ello»

  1. Fantástica entrada, Mireia. El dolor crónico se produce, en términos muy generales, como consecuencia de la sensibilización ante la exposición prolongada al dolor inicial. Digamos que el sistema nervioso acepta como normal la activación de la vía del dolor y así de cronifica. Está demostrado que realizar actividades altamente motivantes incrementa la tolerancia al dolor (o disminuye la percepción del dolor, depende de a quién preguntes) porque activa el sistema cerebral de recompensa y el organismo secreta endorfinas (además de incrementarse la presencia de dopamina y glutamato que actúan como inhibidores del dolor). La alta carga de endorfina (que en realidad sin opiodes endógenos) disminuye la percepción aunque el dolor crónica siga ahí. De esto se desprende la importancia que tiene el desempeñar actividades motivantes, no abandonar actividades de ocio, plantearse metas nuevas y siempre, siempre, mantenerse activas! Un abrazo!

    1. Me ha encantado tu comentario Ricardo, muchísimas gracias. No lo podías haber explicado mejor y me viene al pelo para mi segundo post sobre cómo estoy afrontando el dolor crónico. Tu comentario me ha servido para entender algunas cosillas que experimentaba pero no sabía el porqué. ¡Gracias y un abrazo!

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