Salud mental vs Salud física

Salud mental vs Salud física ¿Piensas que es fácil encontrar su equilibrio?

Llevo un tiempo queriendo compartir con vosotros un post de desahogo pero me cuesta mucho escribirlo. No porque sea un tema del que me cueste hablar sino porque quiero decir tanto que no sé cómo estructurarlo bien. ¡Pero allá vamos! 

Ya sabéis que hace unos 3 años la vida me la volvió a jugar y tuve que dejar el trabajo, cambiar de hábitos, volver a rehabilitación e hincharme a pastillas.  Fue un proceso más que duro. No hace falta decir que, vivir con dolor crónico y darte cuenta de que no puedes hacer prácticamente nada, no fue tarea fácil. ¡Aún así, lo superé y a día de hoy puedo decir que soy feliz! (Aunque de vez en cuando tenga mis ataques de ansiedad y me de rabia no ser «una persona normal«, es decir, sin problemas físicos).

En su día, tuve ayuda profesional para aprender a canalizar todas las emociones y hoy por hoy, sé cómo gestionarlas. Aunque no siempre sea de la mejor manera.  El surf ha jugado y juega un papel muy importante. 

¿Dónde está el equilibrio entre la salud mental y la salud física?

Pues bien, no hay una respuesta correcta para esta pregunta. Depende de la persona, de su patología, de su personalidad y de las inquietudes que tenga.  Yo soy una persona súper activa a la que le encanta retarse y adora la adrenalina.  Quién me conozca un poquito sabe que la monotonía ME MATA.

MI estado físico actual:

Mi cirugía fue innovadora pero no había estudios que avalaran las consecuencias que podría tener. Ahora tengo muchas, pero como bien dice mi traumatólogo, no hay que olvidar el motivo principal por el cual me la hicieron, sobrevivir. 

Cada día puedo andar menos, lo de ir de compras lo he pasado a lo online ya que no aguanto el paseíto en un centro comercial. El turismo, a partir de ahora va a ser con un carrichoshe (como lo llaman mis amigas), es decir, con una escooter para personas con movilidad reducida

Por otro lado, si paso muchas horas sentadas, la cadera se me inflama y llega un momento que no soporto el dolor y me toca volver a la morfina.  El tema de dormir por las noches tampoco lo llevo muy bien ya que, no existe la postura en la que esté relajada y no sienta nada más que sueño. ¡Para ello tenemos diazepam!

Mi estado mental actual:

FUERTE. Esa es la palabra, he aprendido a escuchar a mi cuerpo y saber lo que necesita en todo momento. Y a aprender a hacer las cosas de manera diferente. Lo primero que tenemos que hacer es asumir nuestras propias limitaciones y buscar nuevas alternativas. 

Si de algo me he dado cuenta es de que, la mente puede con todo. Hace unos años, cogí depresión porque no entendía nada ni podía soportarlo. Hoy, tengo muchas veces el mismo grado de dolor y me da igual, no me hace infeliz. ¡É AQUÍ LA NECESIDAD DE UNA SALUD MENTAL FUERTE!

Mireia sonríe gracias a su fuerte salud mental

Fotografía de Andres Carretero

¿Dónde y cómo encuentro el equilibiro?

El equilibrio no siempre existe, hay veces que la balanza debe tener más peso en lo físico y otras en lo psicológico.  

Prácticamente todas la semanas voy al fisio o rehabilitación, de esta manera consigo fortalecer la musculatura y aliviar el dolor por atrofia. Además, en IMSKE me han enseñado a hacer ejercicios de cadera que me hace liberar tensión y por lo tanto me vienen bien también para este tema.  Hay muchísimos días que no me apetece ir pero me esfuerzo, me obligo y voy porque sé que es beneficioso para mí. 

Los días o semanas complicadas de dolor, no hago prácticamente nada más que eso: medicación, electroacupuntura, punción seca y masaje. 

Eso sí, las semanas que me encuentro un poco mejor aprovecho y hago todo lo que no debo para alimentar mi mente. Lo hago aún sabiendo que la siguiente semana estaré jodida de dolor. Muchas veces es necesario sentirme feliz y con adrenalina para contiuar con la vida.

Eso sí, aunque parezca una locura, siempre lo hago controlado y sin peligro. Una vez hago una actividad puedo sentir dolor pero no hay peligro de lesión.  Os pongo un ejemplo: El surf, no siempre puedo practicarlo como me gustaría. Para ello y para no fastidiar, hago baños cortos o modificamos posturas según mi condición. Mi entrenador y yo tenemos algo claro y es que en cuanto empiezo a notar un dolor un poquito más elevado, nos salimos del agua y toca reposo. 

Por otro lado, hacer deportes de riesgo tales como: escalada, skate, snow  no es algo que a nivel físico sea conveniente pero sí a nivel psicológico y mental.  No los practico de manera continua, más que nada porque no puedo a nivel músculo esquelético. Pero, me gusta practicarlos de manera esporádica ya que,  me dan tanto chute de energía y felicidad que me dura muchos meses esa sensación. En marzo hice snow por primera vez en mi vida, luego estuve dos semanas muy fastidiada pero era feliz, todavía recuerdo ese momento y sonrío. Así que entenderme, me valió la pena esa dosis de felicidad.  Muchas veces hay que priorizar la salud mental a la salud física y viceversa.

No sé si me explico. Es un tema que he hablado tanto con mi psicóloga como con mi traumatólogo y ambos dos han coincidido en lo mismo, sigue así, nadie más que tú, conoce tu cuerpo. Así que, si ambos coinciden, no estaré haciéndolo tan mal, jaja. También os digo que, o sigo así o psicológicamente muero.

Necesito estos retos para que la raya de felicidad suba, ya se encargan el dolor y las limitaciones de bajarla más a menudo de lo que me gustaría.

Lo que quiero hacerle ver a la gente que está en mi misma situación es que por tener una discapacidad o una incapacidad no hay que dejar de vivir. ¡Nos merecemos ser felices también! Eso sí, siempre con supervisión médica por favor.

¡FELIZ MIÉRCOLES Y A SONREÍR!

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3 comentarios

  1. Cristina Escribá

    Quiero decirte que me ha llegado mucho tu post sobre la salud mental, tu físico… Me ha llegado porque yo he pasado por épocas en que por mucho que hiciera mi físico no mejoraba o estaba muy acomplejada. Pero fue gracias a priorizar lo que a mí mente le hacía feliz aunque fuera una locura físicamente hablando, lo que me sacó de ahí. Y también mejoró mi físico. Porque cambió la manera en la que me dirigía a él mentalmente. Es difícil aceptar que tienes complicaciones más allá de los que todos tienen por el hecho de existir.
    Pero a día de hoy, puedo decir que mi problema físico me hace feliz. Con esto quiero decir que, sí, ojalá no haber pasado todas las operaciones y movidas, pero hoy no me puedo sentir más orgullosa de las habilidades físicas que tengo. Y de obtener más. Y puedo asegurar que TODO EMPEZÓ EN LA MENTE.

    Mente que ahora me está traicionando psicológicamente hablando. Pero ahora es el físico el que me ayuda a seguir adelante, porque si pude poner mi mente fuerte para mi discapacidad, puedo para cuando no estoy en mis mejores momentos. Aunque no me lo crea, será así.
    Muchas gracias por escribir lo que has escrito, es auténtico y sanador.
    Te seguiría hablando de esto mil horas, pero solo diré que, sea como sea, nuestra vida nos pertenece SIEMPRE. Y aunque no siempre podamos con la misma intensidad, no vamos a parar de seguir

  2. A pesar de tus dolores, limitaciones, bajones, días chungos y días peores… A mí me transmites alegría, buen rollo, buena actitud, ganas de todo… Por eso me encanta ver tus post… Porque con ellos me quejo menos de los lunes. Sabes q soy tu fan no? Un abrazote y en breve otro bizum pero de 1,20 anda… 😘😘😘😘

  3. Pingback:Cómo Ser Eco Friendly Sin Darte Cuenta By Mireia Cabañes

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