¿Qué ver en Luxemburgo?

Luxemburgo, mundialmente conocido como el país de los paraísos fiscales. Yo lo conozco más bien porque hace ya casi 3 años que MY FAV se fue allí a vivir.  Le cogí manía sí pero este febrero por fin me digné a visitarla y la manía se convirtió en cariño.

Llegué al aeropuerto y allí estaba ella con un abrazo guardado y una sonrisa de oreja a oreja. Cogimos un bus, llegamos al centro. Ella amante de la naturaleza, me llevó directa a comprar flores. Compró una planta, nos regalaron dos rosas y acabamos arreglándole el TPV y el ordenador al dueño de la floristería. ¡Así somos nosotras cuando nos juntamos!

Salimos muertas de la risa del establecimiento y nos fuimos directas para casa, el frío ya apretaba e íbamos con mi maleta. Me dijo, ésta es tu habitación. ¡Mirad qué sorpresa me llevé!

Fui el finde del 4 de febrero y el 7 era mi 31 cumpleaños. ¿Ahora entendéis porqué quería la planta y las flores? Es una chica de pequeños detalles. ¿Es para comérsela o no?

Y tras esta parte más personal, comienza el turismo luxemburgués.

Suena la alarma sábado por la mañana. Olía a café, Anna me estaba preparando un capuccino de los suyos especiales y lo mejor de todo ¡me había hecho una tarta muy free! Y digo muy free porque soy intolerante al gluten, fructosa y lactosa. Todavía se me hace la boca agua.

Un buen desayuno, unas fotos postureo de interior y a patear la ciudad.

Soy de esas que no paran de mirar los edificios, quizás en otra vida fui arquitecta.

Fui un viernes y volvía domingo. Me llevé una maleta de mano por lo que apenas llevaba ropa. Me pasé to el día pon chaqueta, quítala, ponte un gorrito y ahora no. Todo porque las fotos quedaran variadas. ¡vaya friki pero seguro que muchos lo habéis hecho también!

Si no recuerdo mal esta es la cada del duque, el ‘Palais Grand Ducal’. Unos tanto y otras en Madrid en 40 metros cuadrados. Pero oye, bien feliz que debemos conformarnos con lo que tenemos.

Creo que el resto de rincones de la ciudad os los enseño más hacia adelante, así os quedáis con ganas de más y tampoco quiero ser una máxima rollera. Qué guapino el titi de la foto ¿verdad?

No solo soy de fijarme en edificios, soy muy fan de los tejados. En España también me pasa, me gustan mucho las casas del norte. Supongo que será porque son muy diferentes. ¡Todavía escucho a Anna y a Nico diciendo: ‘Mireia baja, estás loca, te vas a matar’! Pero como veis, no hice ningún caso y ellos acabaron haciéndome la foto.

He de reconocer que es una ciudad difícil si tienes una discapacidad física severa. Es decir, si vas en silla de ruedas o tienes problemas para subir o bajar rampas, andar por adoquines o subir y  bajar escaleras. No es una ciudad accesible. Tampoco es una ciudad económica, todo hay que decirlo. Pero vale la pena.

Pero te recomiendo subir al mirador. Hay ascensor y desde ahí tienes una vista panorámica de gran parte de la ciudad. Yo la vi nevada y fue algo muy pero que muy bonito. Eso sí, no quieras saber el frío que hacía.

Tengo muchísimas más fotografías, más momentos que mostraros pero tampoco quiero hacer de éste el post más largo de la historia. Además que han pasado ya unos meses y la gran mayoría las he publicado en instagram.

¿Qué os ha parecido? Yo tengo previsto viajar nuevamente a Luxemburgo en el puente de diciembre. Muero por visitar el ambiente navideño de los pueblos vecinos, disfrutar de sus mercadillos y por fin probar el vino caliente.

¿Alguien se apunta?

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