En busca de la felicidad

eme cabanyes sentada en el césped de las artes y las ciencias sonriendo y pensativaHola de nuevo, 

Aquí estoy otra vez. Intentando amoldarme a los cambios y coger las riendas de mi vida de nuevo para paliar la ansiedad.

Hoy os vengo a hablar de mi segunda decisión. Como os comenté en el post anterior, estoy como Will Smith y su hijo en: ‘en busca de la felicidad’.

Hay veces que nos perdemos y toca reencontrarse. Ganas no faltan, salud un poquito pero esperemos que remonte.  

Aquí va la segunda decisión: definitivamente, me mudo a Madrid. Y hay quien dirá: ‘¿por qué no lo has hecho antes?’. Voy a ver si sé daros la explicación de forma sencilla.

Es algo que llevaba muchísimo tiempo pensando e, incluso, intentando a medias. Digo ‘a medias’ porque es una dualidad, algo que sabes que profesionalmente debes hacer pero que tu cuerpo en el fondo, no quiere por otros motivos.

Desde pequeña, he antepuesto el terreno profesional al personal. Pero a veces las circunstancias, las personas, te hacen cambiar. Y es por eso que aprendí a encontrar el equilibrio entre una cosa y la otra. Y ese equilibrio me hacía feliz. ¡Cuántas veces he tenido esta conversación con mi amiga Anna! Si me estás leyendo seguro que te vienen a la mente momentos. Ella, que ha apostado mucho por lo personal, nunca entendió mis prioridades, y yo a ella la he entendido ahora. ¿De qué te sirve tener éxito en el trabajo si no puedes celebrar dicho éxito con nadie? 

Digamos que el tema de mudarme a Madrid lo iba retrasando porque, en el fondo sabía que ese no era el destino final. Vivo con mi padre desde 2014 que volví precisamente de Madrid. Si algo tenía claro es que las cosas hay que hacerlas bien. Que ya tenemos una edad para dejar de vivir a lo loco. Aunque en el fondo siempre nos quede algo de locura. Mi idea era que la próxima vez que saliera de casa fuese para no volver, para crecer, para tener MI HOGAR. No quería mudarme a Madrid para luego tenerme que ir a otro sitio. Por lo que, si no lo hacía es porque en el fondo sabía que ese no era mi lugar. Madrid, tierra de oportunidades y también de muchos fracasos.

Estas semanas me están sirviendo para pensar, analizarme y darme cuenta de lo que he aprendido en estos últimos años. Que igual no soy tan fuerte como aparento ni tan fría como me muestro. Que igual la balanza de la que Anna tanto me ha hablado es lo que realmente me hace feliz y no el premio o el halago por ser alguien en el mundo de lo profesional. Que es ahora cuando digo que quiero trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Que con un dinero medio y libertad para poder viajar, compartir y reír me es suficiente. No quiero más. 

Ese es el principal motivo.  Puesto que ya no tengo los planes que tenía, y que no veo más allá de unos meses, me lanzo a la aventura. ¡allá vamos Madrid nuevamente! Que los planes profesionales junto a Antonio Tejada de La Ciudad Accesible y La Universidad Rey Juan Carlos me regalen momentos inolvidables. Que quien no arriesga no gana y que, si sale mal, no pasa nada, he aprendido que rectificar es de valientes

One thought on “En busca de la felicidad

  1. Busca lo mas vital no mas, lo que es de precisar no mas…
    Pues nunca del trabajo hay que abusar.
    Si buscas lo mas esencial,Sin nada mas que ambicionar…Mamá naturaleza te lo da.
    Yo es que soy muy fan de la película de ” El libro de la Selva”
    Eme, haz lo que te llene, lo que te haga sentir repleta de energía, lo que dibuje una sonrisa en tu cara!!
    Madrid está cerca de todo, hasta de tu querido mar…
    Bienvenida a la capital!!!

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