El poder del ‘sí, quiero’. Weddings 2017.

emecabanyes posando con sus amigos vestidos de boda.

¡Hola de nuevo!

Este año he tenido pase VIP en la temporada de bodas. Hay alguna que por motivos profesionales no he podido asistir y me da una pena enorme.  Nuevamente ¡lo siento!

Haría, tantos comentarios sobre este tipo de ceremonias que no sé ni por dónde empezar. Comenzaré por la frase estrella, yo antes huía de semejante berenjenal y ahora ¡me quiero casar! No sé si me llegará el momento, dicen que nunca es tarde pero al menos es algo que ya no tacho de mi lista de quehaceres.  Antes no es que no quisiera, es que me daba vergüenza el simple hecho de casarme y ser el centro de atención. Y más, tratándose de dos mujeres.
Las tres bodas que he estado este último mes han sido muy diferentes. Lo que sí que me ha quedado claro es que es una festividad de amigos. Invitas a familia, mucha de ella por compromiso pero con los que más disfruta es, sin duda, con tus amigos. ¡A parte de que siempre son el alma de la fiesta!

No tengo nada malo que reseñar de las bodas de este año, han sido geniales. ¡Con deciros que hasta he llorado! Sí, yo que no soy de lágrima difícil. Me han conmovido mucho por dentro y me han hecho pensar y reflexionar.

La trayectoria de una boda:
Primero te alegras cuando te llega la invitación y te entra euforia. Cuando te tiras dos meses para encontrar el vestido deseado y que luego te metan un palazo en forma de euros comienza a hacerte menos gracia. Por no hablar de la pasta que te dejas en la despedida de soltera o en el regalo a los novios. Pero, una vez terminada la ceremonia sonríes y sabes que volverías mil veces más sólo por lo bien que lo has pasado y la cara de felicidad que tenían los novios.

Una vez entras en el lugar, ya sea por la iglesia o por lo civil, te introduces en un mundo mágico. Todo cuidado al detalle por parte de los novios y su familia para que todos los que asistamos nos sintamos especiales.  Pañuelos para los sensibles, abanicos para el calor, arroz de colores para que la foto quede espectacular o simplemente porque a la pareja les gusta. O incluso cerveza, que puedes ver a dos amigos casarse mientras compartes una birra con el de al lado que acabas de conocer.

 emecabanyes con un vestido azul mostrando el arroz para los novios  Bolsita de saco con un corazón en rosa y un lazo donde se guarda el arroz para lanzar a los novios   Pañuelo bordado con las iniciales de los novios  Palets de madera con cerveza para beber mientras se celebra la ceremonia

Una vez llegas donde tendrá lugar el cóctel y el resto de la noche, vuelves a flipar con la de decoración bonita que hay. ¡Y es que todo lo inimaginable está en una boda! Os pongo algunas fotos y vosotros opináis. Os podría poner muchas más pero haría este post demasiado largo.

Mis amigas me llamaban pesada porque no paraba de hacer fotos. Pero bueno, es normal, ¿no?. ¡Tenía claro que quería escribir un post! No solo por lo bonito que estaba todo sino porque se había despertado en mí una curiosidad o, mejor dicho, un miedo al que no pensaba que nunca me quisiera enfrentar.

Detalles de una boda nada más llegar al cóctel

El rincón del fumador en una boda

Detalles de una boda. Lista de la mesa. Con el cartel de busca tu destino.

Mesa de los novios en la boda de Laura e Ignacio. Mantel de mapa mundi. Cartel de mi marido y mi mujer.

Sí, sé que está quedando un poco largo pero es que la ocasión lo merece. Concluiré con una reflexión sobre el amor, ya que estamos en una época en la que: o nace, o muere. Ya sabéis cómo es de caprichoso el verano.  No hay que culpar a nadie porque el amor se acabe, igual no tenía que ser. No hay que aferrarse al pasado por lo bonito que fue. Quizás, el futuro te traiga mejores recuerdos para cuando seas viejo. Lo que hay que hacer es cuidar el presente, tu presente. Cuidar tu vida, tu felicidad. Si tienes pareja, cuidarla a ella, y si no la tienes, cuidarte a ti mismo.  Que el amor va y viene y que toda pareja tiene baches pero, cuando vas a una boda y ves que todos esos problemas han podido ser superados, te das cuenta de que el amor, ES FUERTE y que puede con todo, si de verdad debe ser y dos personas se quieren.  ¡Enhorabuena amigas y ahora, a traerme sobrinitos!

2 thoughts on “El poder del ‘sí, quiero’. Weddings 2017.

  1. Bodas!!! Yo siempre he pensado que antes me canso que me caso…puede que el día que el amor se convierta en alcohol me lo tome en serio, o que aún no me lo pida el cuerpo, que no haya llegado el momento, o que tenga otras prioridades en la vida. También, es cierto que no comulgo con la Iglesia como institución, y como dicen que nuestro Señor es omnipresente…supongo que si me caso por lo civil también estará entre los invitados, aún sin haber recibido invitación alguna.
    El amor no es fácil…ojalá todo fuera tan fácil en la vida como engordar, pero no!! Estoy totalmente de acuerdo contigo en que cuando hay amor, verdadero amor, se supera todo, baches, crisis, suegras, suegros, y algún que otro cuñad@, y cuando es así, si realmente lo deseas, casarse es una bonita manera de establecer un vínculo conyugal.
    De lo que soy muy fan es de que cada cual celebre su boda como quiera, con lo que le haga feliz y con quienes le hagan feliz. La familia es lo único que no se elige y eso de quitarse compromisos de encima es lo mejor del mundo mundial. Es tú boda, se supone que es un día muy especial, pues hay que celebrarlo y compartirlo con quien te aporte en positivo en tu vida y no con compromisos.
    Y sí, cuando te invitan a una boda mola, pero cuando piensas en que la boda te va a costar más que unas vacaciones…jode!! pero es cierto que cuando llega el día y ves tan felices a las dos personas que se están dando el Sí, Quiero! repetirías el momento una y mil veces!!
    ¡¡Qué viva L@s novi@s!! y lanzando un puñaito de arroz me despido del comentario del post!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *