«Hay momentos en los que la vida se para o continúa más lentamente y hay que tomar decisiones» 

¡Holiiiiii! Llevo varias semanas pensando en escribiros varios post pero, no sabía cómo enfocarlos. De hecho, sigo sin saber pero al menos lo voy a intentar.

En alguna que otra foto de instagram o en uno de los últimos post, os he adelantado que no estaba pasando por muy buena época. Pues bien, parece que esa época ya va viendo la luz y es que a nadie le gusta tener su vida en ‘stand by’. 

No soy de esas personas que se quedan paradas porque no saben cómo actuar o que parecen conformistas. Hay gente que se preocupó porque no salía apenas de casa, vivía en un apatismo constante y los ataques de ansiedad venían cada dos por tres.  Visto así podéis pensar: “’What a movie, pobrecita”, pero no, simplemente había aguantado demasiado pero nada por lo que preocuparse ni con lo que no se pudiera.

Si decidí evadirme fue, literalmente, PARA DESCONECTAR DEL MUNDO (En el buen sentido de la palabra). Llevaba meses sin dormir por el dolor y el estrés. Así que, para recuperar fuerzas ¿qué se debe hacer? Descansar, desconectar, respirar y poner la mente en orden. ¡Anda que no cansa la capital y sobre todo las redes sociales!

Vivir con dolor es jodido, quién lo sufre, lo sabe. Esto que os voy a decir, os va a parecer curioso, pese a tener un papel en el que ponía «discapacidad del 42%», he vivido unos 20 años sin darme cuenta de ella. Pero la jodía, cuando ha salido, lo ha hecho por la puerta grande. He tenido varias crisis estos últimos años en los que, como tía pasota, no hacía caso de ellas y seguía para adelante, sin pensar, sin cambiar, sin querer saber que un futuro la cosa iría a peor.

Y ese futuro, ahora es un presente. Un presente en el que he tenido que parar y reconocer a mi cuerpo; saber qué le pasa, qué necesita y sobre todo, qué limitaciones tiene. Porque aunque nos empeñemos a vivir sin límites, nos guste o no, la gran mayoría, alguno tenemos.

Voy a hacer un inciso porque este no es un post de esos tristes ¿eh? Sino todo lo contrario. Empiezo a estar feliz y con las cosas bien claritas, que lo sepáis.

Estoy contenta porque por fin, voy conociendo qué pasa, qué futuro me espera, cómo puedo remediarlo, como reducir el dolor y cómo volver a construir un día a día.

Sí, en los próximos meses voy a tener que tomar decisiones. Ya he cambiado hábitos pero todavía me quedan más. Muchas veces no lo hacemos porque no nos gusta vernos diferentes o simplemente porque nos da miedo. Pues ha llegado el momento.

Y es que como dijo el traumatólogo: “Mireia tu cirugía fue un invento para salvarte la vida”.

Así que señores, si vida solamente hay una… pensemos en vivirla lo más cómodamente y no nos la compliquemos por cabezones o por miedos.

2 thoughts on “El futuro ya es presente

  1. Animo wapa yo tambien me precupo con personas e tenido amigos con esos poblemas que tienes tu porque estado en centros de discapacitados y simpre me llevado bien con ellos a si que te deseo lo mejor ahi que difrutar de la vida y seguir a delante tanto salir con amigos y trabajar un 😘 y cuidate y un saludo me llamo david en lo bueno y el lo malo qui tienes un amigo

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