2018, el año de dejar fluir y no influir

Como cada año ha llegado el momento de pensar, de valorar, de recapitular. Ha llegado el momento de saber con qué seguir y qué dejar atrás.

Hace 365 días estaba yo con ganas, muchas ganas de comerme el nuevo año, verdaderamente solo por eso de que termina en 7, ya sabéis mi gran obsesión con este número. Efectivamente, me lo he comido con papas y ahora tengo un empacho bastante importante. Y es que cuando yo digo algo, lo cumplo. Ya sabéis mi otra obsesión, o TODO o NADA.

Llegados a este punto vamos a ponernos filosóficos…

Dependiendo del mes en que se me hubiera hecho la pregunta ¿este es tu año? Mi respuesta, hubiera variado notablemente. Y es que mi vida es como una montaña rusa, soy mujer de sensaciones aunque adoro la tranquilidad, que no la monotonía.
(poquito a poco os voy dando pistas sobre cómo soy ¿eh? Os podréis quejar…)

Ha sido un año difícil, muy difícil pero bonito, muy bonito. He tenido que sacar energía de debajo de las piedras para poder continuar en alguna que otra ocasión pero nada que una CABAÑES no pueda. Muchas visitas hospitalarias, mi abuela, mi padre y como no, YO MISMA. Papá está más que recuperado y espero que se relaje un poquito y deje los sustitos para otra vida. La abueli pues ahí va, con sus altibajos pero voy a heredar una silla de ruedas de lo más chachi. Porque si algo deben tener claro mis tíos y primos es que ESA SILLA SERÁ PARA MÍ. Ya me la personalizaré y le pondré un motor casero. Sí, es más fácil comprarme una pero es que ésta es de la ‘yaya Pae’, es especial.

Los que me seguís por redes sociales, especialmente en Instagram sabéis que no puedo comer todo aquello que se me antoja y que cuando me salto ‘la dieta’ me paso horas en el baño y muriendo de dolor de barriga. Sí señores, es lo que tiene ser intolerante a lactosa, fructosa y gluten. De ahí todas mis visitas a urgencias de este verano. ¿Primer propósito de 2018? Quizás aprender a comer, mi cuerpo lo agradecería. Aunque este año estoy rebelde y voy a dejar los propósitos de lado y que todo surja.

2017 ha sido también el año del amor, el año de las bodas y ¡vaya qué bodas! Ya os comenté en otro post que me han entrado hasta ganas de casarme. Sí, a mí la que me muero de vergüenza solo de pensarlo. (Si estás leyendo esto y se te pasa por la mente pedírmelo, relájate, todavía no estoy preparada).

Fuera de coñas, el amor, ¡qué bonito es el amor! El amor que me entra cuando me tapo con la manta un día de frío, el amor que siento hacia esa tableta de chocolate, el amor de esa ducha calentita cuando vienes de la playa o ese paseo matutino con mi perra Manuela. Adoro el amor entre hermanas, entre amigos, entre una abuela y su nieto, el amor que desprenden estos días los aeropuertos o las estaciones de tren. Ese amor verdadero entre un chico y una chica, entre dos hombres o dos mujeres… ¡ESE AMOR!

También es el año también del trabajo. Y es que en este terreno, por fin, las cosas van bien. No es por nada pero, ¿sabéis en que planta trabajo? EN LA SIETE con vista a medio Madrid.

2018 tiene pinta de ser el año del viajero.

En conclusión, 365 días dan para mucho. Pero ahí estás tú, con tu vida en las manos y para decidir cómo la quieres vivir. Puedes amargarte, lamentarte y sentarte a ver cómo llega cada 31 de diciembre o puedes pararte, reflexionar y ver qué cambiar. Yo no os voy a contar ni qué voy a hacer ni aconsejaros sobre qué debéis hacer vosotros. Ya somos mayorcitos para mirarnos al espejo y ver qué hay que soltar y coger para encontrar la felicidad.

Deja que todo fluya y que nada influya.

¡FELIZ 2018 LOVERS!

(La fotografía es obra de arte de Macchiato Avec Toi, mi mitad.)

One thought on “2018, el año de dejar fluir y no influir

  1. Te conocí en 2017 por redes sociales, llámalo casualidad o causalidad. De una manera u otra seguía tus pasos, quizás no con tanta curiosidad como en los últimos meses pero si que siempre estaba al tanto de tí. Personalmente o directamente no te he tratado, ni si quiera se como te mueves, o como te expresas, incluso como sonríes en persona, Pero se muchas cosas de tí… así que como de una forma has entrado en parte de mis dias te deseo lo mejor para tu nuevo año que no se si será mejor o peor de lo que has vivido pero te mereces cosas grande señorita rana. Nos vemos pronto y disfruta tu entrada de año.

    PD: El mes de Julio es el número 7…. besitos Pollito

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